El punto de quiebre
La brecha que no podía ignorar
En ese recorrido conocí muy buenas personas, pero también vi malas experiencias y tratos que no correspondían: perros/as maltratados, paseadores desvalorizados y servicios reducidos a retirar, caminar y devolver sin una verdadera responsabilidad por el bienestar animal. Entendí que no quería adaptarme a esa forma de trabajar; quería ayudar a cambiarla.

